Juan Lacomba
(España) Editor de la Iberofonía, es licenciado en Derecho y en Relaciones Laborales. Sindicalista y delegado electo desde 2012, actualmente vicepresidente del Comité de Empresa del Ayuntamiento de Sagunto, Valencia. Es además formador y técnico superior en Salvamento y Socorrismo.
Aporta un profundo conocimiento del ámbito laboral, la negociación colectiva y las relaciones laborales en la administración pública.
Las autoridades de Argelia han reiterado su defensa de la soberanía nacional en el contexto de la tensión abierta con Marruecos tras los incidentes registrados en la zona de Qsar Ich, próxima a Figuig. Según fuentes citadas por medios regionales, unidades del Ejército Nacional Popular procedieron recientemente a instalar señalización sobre el terreno para precisar la delimitación fronteriza en un área considerada sensible.
De acuerdo con la información difundida, la actuación argelina se produjo después de que la parte marroquí retirara medios de protección ubicados en huertos agrícolas situados en la franja en disputa. No se han notificado enfrentamientos armados ni víctimas derivadas de estos hechos. Las autoridades de ambos países no han emitido un comunicado conjunto sobre el incidente.
En este contexto, Argelia ha reiterado que cualquier actuación en zonas limítrofes debe respetar los acuerdos vigentes y la integridad territorial. Una fuente conocedora del asunto afirmó que el país mantiene una postura de contención, aunque “no tolerará ningún atentado contra su territorio”, insistiendo en la preferencia por soluciones pacíficas.
La cuestión del Sáhara Occidental continúa siendo un elemento central en la relación bilateral. Argelia sostiene su respaldo político y diplomático a la República Árabe Saharaui Democrática y al Frente Polisario, organización que reclama la autodeterminación del territorio. Argel acoge desde hace décadas a refugiados saharauis en los campamentos de Tinduf y mantiene cooperación institucional con las autoridades saharauis.
En distintas intervenciones oficiales recientes, responsables argelinos han reiterado que la solución del conflicto debe basarse en el principio de autodeterminación conforme a las resoluciones de Naciones Unidas. “El pueblo saharaui debe ejercer su derecho a decidir su futuro”, han señalado representantes argelinos en foros regionales, según declaraciones recogidas por medios oficiales.
Por su parte, Marruecos defiende su propuesta de autonomía bajo soberanía marroquí como base para una solución política. Las diferencias sobre este punto han marcado la ruptura de relaciones diplomáticas entre Argel y Rabat desde 2021 y mantienen cerrada la frontera terrestre entre ambos Estados desde 1994.
La relación entre Argelia y la República Saharaui se enmarca en una cooperación política, humanitaria y logística que Argel considera parte de su compromiso histórico con los procesos de descolonización en África. Las autoridades argelinas sostienen que su apoyo se ajusta al derecho internacional y rechazan las acusaciones de injerencia formuladas por Rabat.
Mientras tanto, la situación en la frontera occidental argelina continúa bajo seguimiento de las autoridades militares de ambos países, en un escenario caracterizado por la ausencia de diálogo bilateral directo y por la persistencia de desacuerdos estructurales en torno al Sáhara Occidental.


