La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El Sindicato Nacional de Renovación al Servicio de los Trabajadores del Poder Judicial de la Federación organizó un paro nacional el 31 de octubre que provocó el cierre de sedes administrativas, como el Palacio de Justicia de San Lázaro y el Edificio Prisma en la Ciudad de México. Los trabajadores restrictieron el acceso desde temprano con cadenas y candados.
El dirigente sindical Jorge Alberto Prado comunicó la suspensión de labores mediante un mensaje audiovisual, solicitando que no se presentaran en los centros de trabajo y que se mantuvieran guardias para casos urgentes. El paro se justificó por la falta de insumos básicos, reducción de plazas laborales y despidos recientes que afectaron a familias de trabajadores.
Se señalaron también deficiencias en insumos como impresoras, papelería, el servicio de agua y los comedores. Todo ello generó la suspensión parcial de actividades en al menos 32 órganos administrativos federales, afectando la atención al público y la tramitación de procesos judiciales.
El sindicato presentó cuatro demandas principales: cesar despidos de servidores públicos, reponer plazas eliminadas, cumplir el incremento salarial anual acordado y realizar el pago retroactivo correspondiente. Se anunció la continuidad de la protesta hasta obtener una respuesta formal de las autoridades.
Hasta ahora, ni el Consejo de la Judicatura Federal ni la Suprema Corte de Justicia de la Nación han emitido pronunciamientos sobre el paro, por lo que se desconoce la duración y el impacto acumulado en el sistema de justicia federal.


