La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, manifestó que su gobierno rechaza cualquier forma de injerencia externa en la región del Caribe. Estas declaraciones fueron realizadas ayer, durante un acto público en el sector Las Brisas de Petare, estado Miranda, donde participó en un evento con la comunidad local.
Durante su intervención, Nicolás Maduro dirigió un mensaje al pueblo de Trinidad y Tobago señalando la intención del gobierno venezolano de mantener relaciones pacíficas y cooperativas con ese país insular. El presidente destacó la importancia de fortalecer la unión entre los pueblos vecinos y enfatizó la necesidad de evitar confrontaciones que puedan afectar la estabilidad y el desarrollo de la región caribeña.
Nicolás Maduro señaló la existencia de factores externos que buscan generar conflictos entre las naciones de la cuenca del Caribe.
En este contexto, mencionó acciones atribuidas a autoridades extranjeras que, en su opinión, podrían estar orientadas a crear tensiones entre países con relaciones históricamente pacíficas.
El mandatario también mencionó supuestos planes para provocar incidentes en la zona marítima compartida entre Venezuela y otros países del Caribe, señalando a la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos como responsable de intentar generar situaciones que conduzcan a un escalamiento del conflicto.
Según las declaraciones de Nicolás Maduro, el propósito de tales acciones sería justificar posibles medidas militares en la región.
La declaración se produjo en un contexto de movilizaciones organizadas en distintos estados venezolanos dirigidas a expresar apoyo a la paz y a la soberanía nacional. El gobierno venezolano mantiene su posición de fomentar la cooperación, el desarrollo y la buena vecindad con los países de la región caribeña.


