La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El gobierno de Venezuela ha mantenido una postura constante ante lo que describe como acciones de diferentes gobiernos, especialmente de Estados Unidos de América. Esta política está orientada a la defensa de la soberanía, la promoción de la paz interna y la unión entre las Fuerzas Armadas Nacionales, la Policía Nacional y la ciudadanía, según declaraciones oficiales.
En declaraciones recientes, el presidente Nicolás Maduro destacó la fortaleza moral, política y estructural de la ciudadanía venezolana durante las últimas ocho semanas, periodo en el que se registraron nuevas amenazas por parte de la administración estadounidense. Maduro afirmó que la población está preparada para defender la paz social, los recursos naturales y la integridad territorial.
El 10 de octubre, Samuel Moncada, embajador permanente de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas, intervino en una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad convocada a petición del gobierno venezolano. En su intervención, Moncada reiteró la necesidad del respeto a la soberanía, independencia e integridad territorial y enfatizó las consecuencias económicas y sociales de las medidas y sanciones internacionales.
El aumento de tensiones diplomáticas se remontan a 2014, cuando el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, emitió un decreto que declaró a Venezuela como una amenaza para la seguridad estadounidense, hecho que, según el gobierno venezolano, marcó un punto de inflexión en las relaciones externas y políticas de defensa nacional.
A lo largo de este periodo, el gobierno de Venezuela ha solicitado ante diferentes organismos internacionales que cesen los actos de injerencia y se respete el principio de autodeterminación de los pueblos, principios recogidos en la Carta de la Organización de las Naciones Unidas.


