La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El Tribunal Oral Federal número seis de la República Argentina comunica este miércoles la sentencia en el proceso judicial por el intento de homicidio contra Cristina Fernández de Kirchner, quien se desempeñaba como vicepresidenta en el momento del ataque. El veredicto se produce tras la culminación de la fase oral y pública del juicio que involucra a Fernando Sabag Montiel, Brenda Uliarte y Nicolás Gabriel Carrizo, como implicados en el hecho ocurrido el primero de septiembre de dos mil veintidós en las inmediaciones del domicilio de la ex mandataria.
Durante la jornada, los acusados disponen de la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras ante el tribunal, integrado por Sabrina Namer en calidad de jueza titular, e Ignacio Fornari y Adrián Grunberg en condición de jueces. Luego de estas intervenciones, se prevé la convocatoria a un cuarto intermedio antes de la comunicación pública de la decisión judicial. El fallo se espera para el mediodía de la misma fecha.
Las acusaciones presentadas en el proceso han diferido entre las partes. Por un lado, la representación legal de Cristina Fernández de Kirchner ha solicitado la imposición de una pena de quince años de prisión para Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte, bajo el cargo de tentativa de homicidio agravado. Por otro, el Ministerio Público Fiscal ha acusado a Sabag Montiel de tentativa de homicidio triplemente agravada, argumentando la existencia de violencia política por razones de género y el uso de arma de fuego.
La fase de instrucción incluyó la declaración de ciento cincuenta y siete testigos a lo largo de las audiencias que se desarrollaron en los tribunales federales de Retiro desde junio de dos mil veinticuatro. Con respecto al tercer procesado, Nicolás Gabriel Carrizo, la fiscalía no ha formulado acusación, por lo que está prevista su absolución.
El caso tomó relevancia al confirmarse que Fernando Sabag Montiel accionó un arma de fuego a escasos centímetros del rostro de la vicepresidenta, mientras Brenda Uliarte, identificada como su expareja, se encontraba en la zona. El proceso evaluó pruebas testimoniales y documentales, cuyas conclusiones finales serán conocidas con la lectura pública del veredicto.


