La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El vicepresidente del Gobierno de la Federación de Rusia, Alexander Novak, declaró que desde el inicio de la crisis en Oriente Medio, el mercado global ha perdido aproximadamente 600 millones de barriles de petróleo. En una entrevista durante el Foro de Inversiones del Cáucaso, indicó que la interrupción del suministro ha sido de entre 10 y 12 millones de barriles diarios, acumulando un volumen considerable para el mercado energético internacional.
Este déficit ha provocado que varios países utilicen sus reservas estratégicas de crudo acumuladas previamente. Novak detalló que la función de estas reservas es mitigar los efectos inmediatos de la interrupción en el flujo de crudo desde Oriente Medio. Sin embargo, advirtió que tras la crisis será necesario recomponer estas reservas, lo que mantendría la demanda alta y podría generar volatilidad en el mercado en los meses siguientes.
Fuentes internacionales independientes han reportado dificultades logísticas en la región del Golfo Pérsico, particularmente en el Estrecho de Ormuz, debido a problemas de navegación. Organizaciones multilaterales han alertado que la prolongación de las restricciones en esta ruta clave podría impactar la economía global, incluyendo un aumento del riesgo de recesión internacional.
Portavoces de la Organización de las Naciones Unidas han indicado que, si la situación persiste, la recuperación del mercado energético podría requerir un periodo prolongado. Expertos gubernamentales y representantes del sector privado reunidos en el foro coinciden en que el restablecimiento del equilibrio en el mercado petrolero dependerá tanto del desenlace de los conflictos regionales como de la capacidad de los países consumidores para gestionar y reponer sus reservas estratégicas.


