Israel bombardea 200 objetivos en Líbano

Tel Aviv intensifica ataques contra Hezbolá y Trump anuncia limpieza militar del estrecho estratégico


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Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.

El Ejército israelí anunció haber atacado más de 200 objetivos de Hezbolá en Líbano en las últimas 24 horas, en una de las mayores oleadas de bombardeos recientes sobre el sur del país. Según el comunicado oficial de las Fuerzas de Defensa de Israel, “las operaciones se centraron en lanzadores y posiciones utilizadas para ataques contra territorio israelí“, con el objetivo declarado de impedir nuevos bombardeos desde suelo libanés.

Los ataques se producen en un contexto de escalada sostenida entre Israel y la organización chií Hezbolá, con operaciones aéreas repetidas y fuego cruzado en la frontera. La ofensiva israelí se extiende a múltiples puntos del territorio libanés y forma parte de una campaña más amplia destinada a degradar la capacidad de lanzamiento de cohetes y misiles del grupo.

En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Washington ha comenzado a “limpiar” el estrecho de Ormuz para garantizar la libre navegación. El mandatario afirmó que la operación se realiza como un gesto hacia países dependientes del tránsito energético, mencionando a China, Japón, Corea del Sur, Francia y Alemania, entre otros.

Trump advirtió que existe riesgo de minas marinas en la zona y aseguró que 28 embarcaciones iraníes fueron hundidas durante “pasadas operaciones militares”. No detalló, sin embargo, qué medidas concretas está adoptando Estados Unidos ni el alcance exacto del despliegue militar.

La simultaneidad de los bombardeos israelíes en Líbano y la operación estadounidense en Ormuz refuerza la percepción de una escalada regional coordinada, con frentes abiertos tanto en el Mediterráneo oriental como en el Golfo Pérsico. La presión militar sobre Hezbolá y el control de una de las principales rutas energéticas del mundo sitúan el conflicto en una fase de mayor riesgo estratégico lejos de cualquier simulacro de tregua.

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