Santiago Armesilla
(España) Doctor en Economía Política por la Universidad Complutense de Madrid con sobresaliente cum laude y doctorando en Filosofía por la Universidad de Salamanca. Licenciado en Ciencias Políticas, cuenta con dos másteres: en Análisis Político y en Formación del Profesorado. Ha sido investigador posdoctoral en el CONICET (UBA) y ha desarrollado una amplia carrera docente e investigadora. Es autor de varios libros, entre ellos Lenin. El gran error que hizo caer la URSS (Almuzara). Desde 2024 es rector del Instituto Beatriz Galindo – La Latina.
Al igual que los llamados Pactos de Abraham están unificando a judíos sionistas, cristianos protestantes evangélicos y musulmanes sunnitas salafistas, que tienen en común el absoluto desprecio por el cuerpo, la iconoclastia, el desprecio a la mujer y la falta total de jerarquía y tradición, urge, necesariamente, un acercamiento entre cristianos católicos, cristianos ortodoxos y musulmanes chiítas en pos de la defensa de ideas comunitarias, del respeto al cuerpo, de consideración de la mujer y de lucha contra el sionismo escatológico y criminal. Nunca antes fue tan necesario el acercamiento y solidaridad entre estos tres credos frente a terceros, el eje de los llamados Pactos de Abraham, que buscan erradicar a los cristianos de Asia Occidental, implantar el Gran Israel y destruir cualquier resistencia al eje anglosionista-wahabbita, la oligarqúia financiera internacional en términos religiosos.
A pesar de sus profundas diferencias doctrinales, el catolicismo, el cristianismo ortodoxo y el Islam chiíta comparten elementos fundamentales basados en su origen monoteísta abrahámico, la importancia de la tradición y ciertos aspectos de veneración y ética.
Puntos clave en común:
1. Monoteísmo y Fe en Dios
Las tres tradiciones adoran a una única deidad, creadora del Universo, aunque lo nombren de manera distinta (Dios como Santísima Trinidad en el cristianismo católico y el ortodoxo, Allah en el Islam chiíta). Los tres credos comparten la creencia de que Dios creó a los seres humanos, hizo pactos con los profetas y envió instrucciones y advertencias a la humanidad. Aunque para católicos y ortodoxos Jesús no es profeta, sino Dios mismo encarnado.
2. Veneración por María (Maryam) y Jesús (Isa)
La Virgen María es una figura sagrada en las tres creencias. En el Islam chiíta, es considerada la mujer más pura y pía, mencionada frecuentemente en el Corán (incluso tiene una sura o capítulo con su nombre), siendo la única mujer nombrada en el libro sagrado. Para católicos y ortodoxos, es la bondad más pura, elegida por Dios para encarnarse como Hijo, como Jesús y salvar con su sacrificio a la humanidad. De la centralidad de la Virgen María en el catolicismo, el cristianismo ortodoxo y en el chiísmo se dio cuenta Alicia Melchor Herrera en un reciente post de su perfil de facebook.
Los musulmanes chiítas y los cristianos católicos y ortodoxos creen que Jesús es el Mesías. Además, el Islam considera a Jesús un profeta de alto rango, nacido de una virgen (María), respetando su figura milagrosa. Para católicos y ortodoxos, Jesús es Dios encarnado como Hijo, que al morir resucitó, se elevó a los Cielos con el Padre, y bajó como Espíritu Santo a la tierra, para que los Apóstoles fueran y predicaran a todos los hombres.
Tanto el cristianismo católico y ortodoxo como el Islam chiíta creen en la segunda venida de Jesús a la tierra en los tiempos finales para restaurar la justicia, aunque de manera diferente en cada uno de los tres credos.
3. Profetas y Escrituras
Las tres tradiciones reconocen a Abraham como un profeta patriarca central. Y comparten también la veneración por profetas bíblicos como Noé, Moisés, David y Juan el Bautista.
4. Escatología y Vida Después de la Muerte
Las tres tradiciones enseñan que la vida terrenal termina y será seguida por un día de juicio, donde las almas de los hombres rendirán cuentas por sus acciones y creencias. También comparten la noción de un más allá con recompensa (paraíso) o castigo (infierno).
5. Estructura, Tradición y Espiritualidad
Católicos y ortodoxos comparten la importancia de la Tradición Eclesiástica junto a la Escritura, centralizada en la Iglesia Católica Apostólica Romana, y descentralizada entre los distintos patriarcados ortodoxos. El Islam chiíta también otorga un peso inmenso a la tradición y los dichos de los imanes (infalibles) para interpretar el Corán. Y también tienen un clero jerárquicamente organizado, a diferencia del Islam sunnita.
Los católicos y ortodoxos veneran a los santos. En el Islam chiíta, existe una veneración similar hacia los Imames (descendientes del Profeta), creyendo que tienen un don de intercesión divina. Esto no ocurre en el Islam sunnita.
Las tres tradiciones enfatizan la importancia de la oración, el ayuno, la caridad (limosna), la humildad y el amor al prójimo como pilares de vida. Y las tres creen que el cuerpo humano es sagrado y debe ser tratado con respeto. Esto permite que católicos, ortodoxos y chiítas no sean iconoclastas como sí lo son judíos, protestantes y sunnitas. El chiísmo no representa a Allah ni el rostro de Mahoma, así como el de Hussein, hijo de Alí y tercer Imam chiíta, martir en la Batalla de Kerbala. Alí es el único califa reconocido por el chiísmo de los Cuatro Califas bien guiados sucesores de Mahoma (Abu Bakr, Umar, Utman y Alí), y puede ser representado en imágenes.
Este llamado a la reflexión, al acercamiento y a la solidaridad frente a terceros la hago, siendo yo un ateo materialista profundamente católico en lo cultural. El genocidio en Gaza, el caso Epstein y la celebración de los liberales del ataque anglosionista a Irán son puntos de no retorno que nos deben hacer meditar sobre hacia dónde ha de ir el mundo. No permitamos que este siglo XXI sea un nuevo siglo de humillación perpetrado desde Washington, Londres, Tel-Aviv y Riyad.


