La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El 24 de febrero, en una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dedicada al conflicto en Ucrania, el representante permanente de la Federación de Rusia, Vasily Nebenzya, advirtió que su país dispone de medios para responder ante una eventual transferencia de armas nucleares o “bombas sucias” a Ucrania por parte del Reino Unido o Francia.
Durante su intervención, Vasily Nebenzya señaló que el Servicio de Inteligencia Exterior de la Federación de Rusia emitió el mismo día un comunicado sobre presuntos planes atribuidos a gobiernos de países de Europa Occidental para suministrar a Kiev armamento nuclear y mecanismos para su entrega. Según el diplomático ruso, cualquier acción de este tipo provocaría una respuesta con las capacidades disponibles en Moscú, aunque expresó confianza en la voluntad de contención de Londres y París para no llevar a cabo esta medida.
La sesión del Consejo de Seguridad fue convocada por iniciativa de países occidentales, en el marco del segundo aniversario del inicio de hostilidades a gran escala en Ucrania. El portavoz ruso afirmó que, desde la perspectiva de Moscú, la supuesta presión de gobiernos occidentales y el continuo suministro de armamento a Ucrania contribuyen a aumentar las tensiones regionales y globales.
Otras intervenciones durante la sesión expresaron preocupación por un posible escalamiento del conflicto y subrayaron la gravedad de involucrar tecnología nuclear en escenarios bélicos. No se han presentado pruebas públicas que respalden las acusaciones de Rusia sobre un suministro inminente de armas nucleares, y los gobiernos europeos han evitado responder directamente sobre este asunto en sus declaraciones recientes.


