México envía 145 brigadistas a Chile

Para apoyar las labores de emergencia en las regiones gravemente afectadas por la ola de incendios


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Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.

El Gobierno de México envió a Chile un contingente de 145 brigadistas especializados en combate de incendios forestales para apoyar las labores de emergencia en las regiones de Ñuble y Biobío, gravemente afectadas por una ola de fuegos de gran magnitud. La llegada del personal mexicano se produjo en la ciudad de Concepción, uno de los principales centros operativos desde los que se coordinan las tareas de control y mitigación de los siniestros.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México informó que el despliegue fue realizado por instrucciones directas de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y en coordinación con autoridades chilenas. Según el comunicado oficial, los brigadistas pertenecen a la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y cuentan con experiencia en incendios de alta complejidad, así como en operaciones prolongadas en terreno.

El contingente forma parte de una misión de cooperación organizada conjuntamente por la Conafor, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Secretaría de la Defensa Nacional y el Centro Nacional de Prevención de Desastres, lo que permite integrar capacidades técnicas, logísticas y de seguridad. Las autoridades mexicanas precisaron que el equipo permanecerá en Chile el tiempo que sea necesario, en función de la evolución de la emergencia y de las necesidades operativas definidas por el mando chileno.

Por su parte, el Gobierno de Chile confirmó que los incendios forestales han dejado al menos 21 personas fallecidas, más de 20.000 damnificados, 817 viviendas destruidas y más de 40.000 hectáreas quemadas, concentrándose los focos más activos en zonas rurales y periurbanas del centro-sur del país. Las autoridades chilenas mantienen vigente el estado de catástrofe en las regiones afectadas y han desplegado recursos militares, policiales y de protección civil para apoyar las evacuaciones y las labores de extinción.

El presidente chileno Gabriel Boric decretó dos días de luto nacional, el 22 y 23 de enero, en memoria de las víctimas. En un mensaje público, agradeció expresamente el apoyo internacional recibido, entre ellos el contingente mexicano, destacando la cooperación regional ante desastres de gran escala. Posteriormente, la presidenta Sheinbaum subrayó que México mantiene una política de solidaridad internacional frente a emergencias humanitarias y ambientales, recordando que Chile ha prestado apoyo a México en situaciones similares en el pasado.

Las condiciones meteorológicas adversas —altas temperaturas, vientos intensos y sequía prolongada— continúan dificultando las tareas de control del fuego. La Corporación Nacional Forestal de Chile (Conaf) ha advertido que el riesgo sigue siendo elevado y que la prioridad se mantiene en la protección de la población, las infraestructuras críticas y los núcleos urbanos amenazados por el avance de las llamas.

La llegada de brigadistas extranjeros se enmarca en los mecanismos de cooperación internacional en gestión de desastres, cada vez más frecuentes ante el incremento de incendios forestales de gran escala en distintos países. En el caso chileno, la emergencia actual se suma a otros episodios graves registrados en años recientes, lo que ha reabierto el debate sobre prevención, ordenamiento territorial y adaptación frente a fenómenos climáticos extremos.

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