Juan Lacomba
(España) Editor de la Iberofonía, es licenciado en Derecho y en Relaciones Laborales. Sindicalista y delegado electo desde 2012, actualmente vicepresidente del Comité de Empresa del Ayuntamiento de Sagunto, Valencia. Es además formador y técnico superior en Salvamento y Socorrismo.
Aporta un profundo conocimiento del ámbito laboral, la negociación colectiva y las relaciones laborales en la administración pública.
El Ministerio de Vivienda confirmó la apertura de una investigación sobre posibles irregularidades en la construcción y venta de viviendas del proyecto Ciudad Marsella, ubicado en San Juan Opico, tras las inundaciones registradas en la segunda etapa del complejo habitacional, que afectaron al menos a 20 viviendas, ocho de ellas habitadas.
La investigación se centra en los permisos otorgados a la empresa constructora Salazar Romero y a sus asociadas, con el objetivo de verificar si la ejecución del proyecto cumple con los requisitos legales y con los planos aprobados por la Oficina de Planificación del Valle de San Andrés (OPSA), entidad competente en la zona.
Como parte de las diligencias iniciales, el Ministerio de Vivienda otorgó a la empresa un plazo de 24 horas para entregar la información técnica completa, incluidos los diseños de construcción, a fin de contrastar el desarrollo de las obras con los documentos autorizados. Según la institución, esta revisión permitirá determinar si el sistema de drenaje y las viviendas fueron edificados conforme a lo aprobado.
El Ministerio de Obras Públicas (MOP), por su parte, realizó inspecciones técnicas y determinó que el sistema de drenaje del quartier 11 no funcionó adecuadamente debido a obras inconclusas, entre ellas una laguna de laminación que no estaría terminada conforme al diseño proyectado. No obstante, trabajadores vinculados a estas obras señalaron que dicho quartier no cuenta con una laguna propia, y que solo los quartieres 10 y 13 disponen de estas estructuras, una de las cuales permanece inconclusa.
Actualmente, las instituciones ejecutan sondeos y verificaciones en pozos, tuberías y cajas de conexión para garantizar la limpieza de ripio y materiales de construcción, con el fin de restablecer la capacidad hidráulica del sistema. De manera paralela, se realizan censos y cuantificación de daños en bienes muebles e inmuebles de las familias afectadas.
Entre los residentes afectados se encuentra Teresa Cruz, quien relató que esta es la segunda inundación que sufre desde que habita la vivienda, adquirida hace tres meses mediante un recibo de compraventa, con un pago inicial de 5,000 dólares y cuotas mensuales aproximadas de 1,180 dólares. Según su testimonio, previamente había reportado fisuras, hundimientos y problemas de drenaje, sin que se adoptaran medidas correctivas.
Además de los aspectos constructivos, el Ministerio de Vivienda evalúa denuncias sobre cobros excesivos y modalidades de comercialización, en las que los pagos realizados por los compradores funcionarían como una forma de alquiler con tasas de interés elevadas, en lugar de abonar directamente al crédito hipotecario.
Debido a estas denuncias y a señalamientos difundidos en redes sociales, el Gobierno analiza la conformación de una mesa de trabajo interinstitucional para revisar posibles irregularidades en otros desarrollos vinculados a la misma empresa, como Haciendas del Mediterráneo y Ecoterra.
Tras los hechos, la ministra de Vivienda, Michelle Sol, anunció la suspensión de permisos de construcción y parcelación a escala nacional para la empresa Salazar Romero. En respuesta, Global Developers S.A. de C.V., empresa vinculada al grupo, emitió un comunicado en el que lamentó las inundaciones y aseguró que asumirá la reparación de los daños materiales ocasionados.
Las inundaciones se produjeron durante la noche del sábado 10 y la madrugada del domingo 11 de enero, tras las primeras lluvias del año, situación que fue documentada por los residentes y difundida en redes sociales. Las inspecciones técnicas continúan mientras las autoridades determinan responsabilidades y medidas a adoptar


