La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, afirmó que Estados Unidos no respetó las normas del derecho internacional al ejecutar una operación militar en territorio de soberanía venezolana el pasado 3 de enero. La valoración fue presentada durante una reunión del Consejo de Seguridad mediante una declaración leída por la secretaria general adjunta de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz, Rosemary DiCarlo.
En el texto, Guterres recordó que la Carta de las Naciones Unidas prohíbe la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de los Estados, y expresó su preocupación por el hecho de que esas normas “no se hayan respetado” en relación con las acciones militares estadounidenses del 3 de enero en Venezuela.
La intervención del secretario general se produjo en una sesión marcada por posiciones críticas de varios miembros del Consejo. El representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, condenó enérgicamente lo que calificó como un acto de agresión armada de Estados Unidos, señalando que vulnera “todas las normas legales internacionales”. Moscú acusó a Washington de arrogarse un papel de “juez internacional” y de impulsar prácticas de carácter neocolonial, en referencia a la intervención directa en los asuntos internos venezolanos.
Desde la delegación de Colombia, la representante permanente ante la ONU, Leonor Zalabata Torres, subrayó que la composición del Gobierno venezolano debe ser determinada exclusivamente por su pueblo, sin injerencia externa. En su intervención, defendió un enfoque inclusivo y pacífico, basado en el diálogo político, y recalcó que la soberanía y la autodeterminación son principios esenciales para alcanzar estabilidad, democracia y dignidad en Venezuela.
La sesión del Consejo de Seguridad evidenció una creciente división en la comunidad internacional respecto a la legitimidad y las consecuencias de la operación estadounidense. Mientras Washington sostiene que su actuación responde a objetivos de seguridad y transición política, la ONU y varios Estados miembros insisten en que cualquier acción debe ajustarse estrictamente al derecho internacional y a los mecanismos multilaterales establecidos.
El debate en Naciones Unidas continúa abierto, en un contexto de alta tensión diplomática y con llamados reiterados a evitar una escalada que agrave la situación política, humanitaria y de seguridad en Venezuela y su entorno regional.


