EEUU confirma el secuestro de Maduro y Cilia Flores

La Fiscalía de EEUU imputa al presidente y a su esposa cargos de narcoterrorismo, tráfico de cocaína y delitos con armas


Jaime Goig Jaime Goig

(España) Presidente del Ateneo Iberófono Juan Latino, político, comunicador y escritor con amplia experiencia en medios (Onda Cero, El País…). Ha sido director de comunicación en varias empresas españolas y ha desarrollado proyectos en sectores donde compiten marcas como Apple o Google. Su trayectoria combina información, narrativa y producción audiovisual. Actualmente estudia diversas disciplinas en el Instituto Beatriz Galindo – La Latina. Es editor en La Iberofonía.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, comparecerán ante un tribunal federal de Nueva York, según anunció la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, tras confirmar que ambos fueron capturados durante una operación especial estadounidense.

De acuerdo con la información difundida por Bondi en su cuenta oficial en la red X, Maduro y Flores han sido formalmente acusados en el Distrito Sur de Nueva York, una de las jurisdicciones federales más relevantes en materia de delitos transnacionales. La fiscal general detalló que Nicolás Maduro enfrenta cargos por conspiración de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, posesión de armas y dispositivos destructivos, así como conspiración para poseer armas y dispositivos destructivos contra territorio estadounidense.

La Fiscalía no precisó por el momento la fecha exacta de la comparecencia judicial, ni si Maduro y Flores se encuentran ya en suelo estadounidense, aunque confirmó que ambos permanecen bajo custodia. Tampoco se ha informado oficialmente sobre el estatus procesal de Cilia Flores, más allá de su inclusión en la acusación presentada ante el tribunal neoyorquino.

El anuncio se produce en el contexto de una escalada sin precedentes entre Estados Unidos y Venezuela, tras los ataques militares estadounidenses contra territorio venezolano, confirmados previamente por el presidente Donald Trump, y la posterior declaración del estado de emergencia en Venezuela. Las autoridades venezolanas han denunciado que los bombardeos provocaron muertes de civiles y militares, mientras que Washington sostiene que la operación tenía objetivos estratégicos vinculados a la seguridad nacional estadounidense.

Desde Caracas, las autoridades venezolanas no han reconocido oficialmente la captura de Maduro, y horas antes la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez había afirmado que el paradero del jefe del Estado era desconocido, exigiendo a Estados Unidos pruebas de que se encontraba con vida. Conforme a la Constitución venezolana, en caso de ausencia del presidente, las funciones del Ejecutivo recaen de manera temporal en la vicepresidencia, aunque no se ha producido hasta ahora un pronunciamiento institucional que confirme una transferencia formal de poderes.

El Distrito Sur de Nueva York ha sido históricamente el escenario de procesos judiciales contra dirigentes extranjeros por delitos relacionados con narcotráfico, crimen organizado y terrorismo, lo que subraya la gravedad jurídica y política de las imputaciones anunciadas por la Fiscalía estadounidense.

Mientras tanto, la comunidad internacional observa con creciente preocupación el desarrollo de los acontecimientos. Varios Estados han solicitado la convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, ante lo que consideran una crisis de alcance regional y global, con implicaciones directas para el derecho internacional, la soberanía estatal y la estabilidad de Iberoamérica.

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