El Ministro de Defensa defiende acuerdo SOFA con Estados Unidos

Óscar González afirma que el convenio permitirá cooperación militar, capacitación y equipamiento, y será presentado al Legislativo el lunes

Palacio de López Paraguay

Juan Lacomba Juan Lacomba

(España) Editor de la Iberofonía, es licenciado en Derecho y en Relaciones Laborales. Sindicalista y delegado electo desde 2012, actualmente vicepresidente del Comité de Empresa del Ayuntamiento de Sagunto, Valencia. Es además formador y técnico superior en Salvamento y Socorrismo.
Aporta un profundo conocimiento del ámbito laboral, la negociación colectiva y las relaciones laborales en la administración pública.

El ministro de Defensa de Paraguay, Óscar González, defendió públicamente el Acuerdo sobre el Estatuto de Fuerzas (SOFA) suscrito con Estados Unidos y confirmó que el texto será remitido al Congreso Nacional para su análisis y eventual aprobación. El anuncio se realizó el sábado durante una entrevista concedida a la emisora Monumental 1080 AM.

González explicó que el acuerdo establece un marco jurídico para la cooperación entre las fuerzas armadas de ambos países y que contempla, entre otros aspectos, programas de capacitación, entrenamiento y acceso a equipamiento y tecnología militar. Según indicó, el objetivo principal es fortalecer las capacidades del Estado paraguayo frente a amenazas como el crimen organizado y otras actividades ilícitas transnacionales.

El ministro reconoció que el convenio puede generar posiciones contrarias en distintos sectores, pero sostuvo que su contenido responde a necesidades operativas concretas. Señaló que Paraguay se encuentra en una región utilizada como ruta para el tráfico de drogas, lo que incrementa los riesgos asociados al accionar de organizaciones criminales. En ese contexto, afirmó que el fortalecimiento institucional requiere recursos materiales, formación especializada y cooperación internacional. En sus palabras, “estamos muy susceptibles a que tengamos la aceptación del crimen organizado” y, por ello, “tenemos que hacerlo con equipamiento, entrenamiento y tecnología”.

Durante la entrevista, González aseguró que el acuerdo no habilita a militares estadounidenses a realizar operaciones en territorio paraguayo. Precisó que la presencia prevista se limita a actividades de capacitación, entrenamiento y cooperación técnica, sin intervención directa en tareas de seguridad interna. “No van a venir a realizar operaciones en Paraguay, de ninguna manera”, afirmó, y añadió que “vienen solo a capacitarnos y entrenarnos”. También señaló que “no van a tener intervención y nunca lo tuvieron”, recordando que la cooperación bilateral existe desde hace años.

En relación con uno de los puntos más debatidos del acuerdo, el ministro se refirió al régimen de inmunidad contemplado para el personal estadounidense. Indicó que dicha disposición se enmarca en estándares habituales de convenios de este tipo y reiteró que no implica una cesión de soberanía. “No vamos a menoscabar la soberanía”, sostuvo, al tiempo que remarcó que el texto no altera el control del Estado paraguayo sobre su territorio ni sobre las decisiones en materia de defensa nacional.

González confirmó además que el acuerdo será presentado formalmente al Congreso Nacional el lunes, donde deberá seguir el procedimiento legislativo correspondiente. La revisión parlamentaria incluirá el análisis de sus cláusulas y el eventual debate en ambas cámaras, conforme a la normativa vigente.

El contenido del SOFA establece que aeronaves, buques y vehículos del Departamento de Defensa de Estados Unidos podrán ingresar, salir y circular por Paraguay sin el pago de peajes, tasas portuarias u otros cargos similares. Asimismo, contempla facilidades logísticas para el desarrollo de actividades conjuntas previamente acordadas entre las partes.

El acuerdo también incluye disposiciones sobre inmunidad para el personal militar y civil estadounidense, así como para contratistas vinculados al Departamento de Defensa. Estas previsiones abarcan su participación en visitas de buques, entrenamientos, ejercicios combinados, actividades humanitarias y otras acciones de cooperación definidas bilateralmente.

De acuerdo con la información difundida, el texto prevé la posibilidad de que el personal comprendido en el acuerdo porte armas cuando las circunstancias lo requieran, siempre en el marco de las actividades autorizadas. Este punto será uno de los aspectos examinados por el Poder Legislativo durante el proceso de aprobación.

El Ministerio de Defensa señaló que el acuerdo se inscribe en la política de cooperación internacional del país y que su aplicación dependerá de la autorización parlamentaria. Hasta tanto se complete ese trámite, el convenio no entrará en vigor.

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