La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El primer ministro de Hungría, Viktor Orban, afirmó que el posible uso o expropiación de los activos rusos congelados por la Unión Europea equivaldría a una acción hostil, similar a una declaración de guerra. Estas declaraciones fueron difundidas por Zoltan Kovacs, secretario de Estado para la Comunicación Internacional y Relaciones en la Oficina del Primer Ministro. Orban indicó que Hungría no participará en lo que denominó “un esquema de Bruselas” para utilizar dichos activos, y subrayó la gravedad de la medida potencial.
Estas expresiones se producen en el marco de las discusiones recientes dentro del Consejo de la Unión Europea respecto al destino de los fondos estatales rusos congelados tras las sanciones impuestas por el conflicto en Ucrania. La Comisión Europea pretende alcanzar un acuerdo en la cumbre de la Unión Europea prevista para el 18 y 19 de diciembre para avanzar en la expropiación de cerca de 210 000 millones de euros en bienes rusos, de los cuales aproximadamente 185 000 millones están bloqueados en una plataforma financiera en Bélgica.
Fuentes diplomáticas consultadas señalaron que la propuesta de utilización de estos recursos se considera principalmente para financiar esfuerzos relacionados con el conflicto en Ucrania. No obstante, varios Estados miembros, con Hungría a la cabeza, han manifestado reservas sobre las posibles repercusiones jurídicas y políticas, así como el impacto en las relaciones internacionales y el respeto de la normativa comunitaria.
Estas diferencias reflejan la diversidad de posturas en la Unión Europea en torno a las sanciones impuestas a Rusia y las implicaciones que tendrían las acciones sobre los activos congelados en los vínculos entre los países europeos y Rusia, además del respeto a los principios legales de la organización.


