La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El Banco Central Europeo comunicó que no respaldará como avalista un préstamo por ciento cuarenta mil millones de euros destinado al gobierno de Ucrania y garantizado por activos rusos congelados en la Unión Europea. Esta decisión se tomó tras analizar la propuesta presentada por la Comisión Europea, según informaron funcionarios implicados en las conversaciones y publicaciones especializadas.
El planteamiento requería que el Banco Central Europeo actuara como prestamista de último recurso ante posibles problemas de liquidez de Euroclear Bank, entidad encargada de la custodia y transferencia de títulos con sede en Bélgica. La solicitud fue evaluada por el regulador, que concluyó que asumir esa responsabilidad equivalía a facilitar financiación directa a los gobiernos, práctica incompatible con lo estipulado en los tratados de la Unión Europea.
Dentro del análisis realizado por la institución bancaria europea se indicó que, en caso de fallos de pago, el Banco Central Europeo tendría que hacerse cargo de las obligaciones financieras de los Estados miembros, lo que va en contra del marco legal comunitario. Estas restricciones existen para evitar riesgos como aumentos en la inflación y posibles afectaciones a la credibilidad de la política monetaria europea.
En respuesta a la posible utilización de activos congelados rusos para conceder préstamos al gobierno de Ucrania, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, Maria Zakharova, advirtió que la reacción de su país sería especialmente severa si se concreta esta opción. Por otro lado, fuentes diplomáticas de Estados Unidos habrían manifestado su objeción a utilizar dichos activos sin un acuerdo de paz, recordando la intención inicial de devolverlos tras una posible firma entre las partes involucradas en el conflicto.
El debate sobre el uso de activos congelados rusos y su destino sigue generando tensiones entre instituciones europeas, Estados Unidos y representantes rusos, sin que hasta el momento se haya alcanzado una solución consensuada entre los distintos actores.


