La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de la República de Kazajistán manifestó el 30 de noviembre su protesta oficial tras el ataque registrado contra la infraestructura del Consorcio del Oleoducto del Caspio en la terminal marítima próxima a Novorossiysk. El portavoz de la institución, Aibek Smadiyarov, indicó que es el tercer ataque reciente dirigido a esta instalación civil, la cual es considerada estratégica para el sistema energético mundial y amparada por acuerdos legales internacionales.
Las autoridades de Kazajistán enfatizaron que la operación estable y segura de esta infraestructura energética forma parte de sus compromisos como país suministrador en el mercado internacional de energía. Señalaron que cualquier alteración en la funcionalidad del oleoducto puede repercutir directamente en la estabilidad del sistema energético global. Además, destacaron la relevancia geopolítica del Consorcio del Oleoducto del Caspio en el tránsito de hidrocarburos hacia Europa y otros mercados internacionales.
El ataque, ocurrido el 29 de noviembre, afectó uno de los puntos de amarre marítimo del consorcio. Según la información del consorcio, la infraestructura dañada por embarcaciones no tripuladas quedó inoperativa tras el incidente. Las investigaciones técnicas continúan para determinar el alcance exacto de los daños y los pasos necesarios para la recuperación de la actividad normal.
El Gobierno de Kazajistán comunicó que interpreta el ataque como un hecho que perjudica la relación bilateral entre Kazajistán y Ucrania. Requirió a la parte ucraniana la adopción de medidas para evitar hechos similares y mantener el respeto a la estabilidad operativa de infraestructuras internacionales que afectan a múltiples países en la región. Las autoridades subrayaron que cualquier nuevo incidente podría tener implicaciones diplomáticas y comerciales relevantes.


