La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
Tres petroleros explotaron e incendiaron en el estrecho de Ormuz en un plazo de 24 horas tras chocar con minas, según denunció la Marina del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC) de Irán, la fuerza militar paralela al Ejército iraní encargada de vigilar esta vía marítima estratégica.
Según el comunicado de la oficina de relaciones públicas de la Marina del IRGC, citado por la agencia rusa TASS, los tres buques «violaron las normas» de navegación al intentar salir del estrecho por una «ruta meridional no autorizada». Las embarcaciones habrían apagado sus sistemas de radar y navegación e ignorado las advertencias previas, de acuerdo con la versión militar iraní.
La Marina del IRGC atribuyó la responsabilidad del incidente a los propietarios y las tripulaciones de los buques por utilizar esa ruta, calificada como peligrosa. Además, acusó al Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) de promover en redes sociales lo que llamó «ilusiones» sobre la seguridad de ese paso, y advirtió de que cualquier «acción provocadora» que incumpla las reglas de tránsito por el estrecho —y que cuente con respaldo militar estadounidense— será «firmemente reprimida».
El estrecho de Ormuz es el paso marítimo situado entre Irán y la península arábiga que conecta el golfo Pérsico con el mar de Omán. Por esta angosta vía circula aproximadamente una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo, lo que convierte cualquier incidente en esta zona en un asunto de primer orden para los mercados energéticos globales. Irán controla la orilla norte del estrecho y en varias ocasiones ha amenazado con cerrarlo como represalia ante sanciones o presiones internacionales, aunque nunca ha llegado a hacerlo de forma efectiva.
Este episodio se suma a otros incidentes similares reportados en los últimos meses en la zona, en un contexto de fuerte tensión entre Teherán y Washington por el programa nuclear iraní y la presencia naval estadounidense en el Golfo. La propia Marina del IRGC ya había informado anteriormente de otro caso en el que un petrolero de gran tamaño chocó contra una mina tras, según su versión, desconectar sus sistemas de posicionamiento.
Hasta el momento no existe una versión independiente ni de las compañías navieras afectadas ni del CENTCOM que confirme o contradiga la narrativa iraní sobre lo ocurrido con los tres petroleros, por lo que los detalles del incidente —origen exacto de las minas, identidad y bandera de los buques, víctimas si las hubiera— proceden únicamente de la fuente militar iraní citada por la agencia rusa.
La escalada de incidentes en Ormuz ocurre en paralelo a otros frentes de tensión en la región, incluida la guerra en Ucrania y el conflicto en Gaza, en los que Rusia e Irán mantienen posiciones coordinadas frente a Estados Unidos e Israel, según ha trascendido de contactos recientes entre Moscú y Teherán.


