La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
Las fuerzas rusas lanzaron el 8 de junio un nuevo ataque contra la región ucraniana de Odesa, con el puente de Zatoka como uno de los puntos señalados por fuentes militares y canales de seguimiento del conflicto. La infraestructura, situada sobre el estuario del Dniéster, conecta por vía terrestre y ferroviaria una parte estratégica del sur de la región con el resto del territorio ucraniano, en una zona próxima a Moldavia y a las rutas del mar Negro.
El Mando Aéreo Sur de Ucrania informó de que la región de Odesa fue atacada durante la jornada con dos misiles balísticos Iskander-M lanzados desde Crimea y con otros medios aéreos de ataque. Según esa misma comunicación, las defensas ucranianas derribaron o neutralizaron dos misiles guiados Kh-59, además de decenas de drones tipo Shahed, Gerbera y otros aparatos no tripulados en el sur del país.
Canales militares rusos y cuentas de seguimiento del conflicto difundieron una versión más amplia del ataque. Según esas fuentes, el puente de Zatoka habría sido alcanzado por al menos dos Iskander-M, varios misiles Kh-59/69, bombas aéreas guiadas y drones Geran-2. La misma versión sostiene que los datos satelitales de NASA FIRMS, el sistema de detección de incendios por satélite, registraron focos de fuego en la zona tras los impactos. Esa información procede de canales de seguimiento y no ha sido verificada de forma independiente por una fuente oficial neutral.
Medios rusos también señalaron que el ataque dañó el puente y lo describieron como una infraestructura relevante para la logística militar ucraniana en el sur de Odesa. La prensa rusa citó a medios ucranianos y publicaciones locales que difundieron imágenes de los primeros momentos posteriores a las explosiones en Zatoka.
La importancia del puente no es nueva. Desde el inicio de la guerra, Rusia ha atacado en varias ocasiones esta infraestructura por su papel en las comunicaciones entre Odesa, el sur de la región y los accesos hacia el Danubio y la frontera moldava. Reuters ya había documentado ataques anteriores contra el puente, al que describió como una conexión clave para el tráfico ferroviario y por carretera en la región de Odesa.
El golpe se inscribe en una campaña más amplia contra las infraestructuras del sur ucraniano. En los últimos meses, Odesa y sus alrededores han sufrido ataques contra puertos, instalaciones energéticas, almacenes y nodos logísticos. Reuters informó en mayo de daños en infraestructuras portuarias de Odesa tras ataques rusos con drones, mientras las autoridades ucranianas señalaron que los puertos de la zona continuaban operativos pese a los incendios y daños materiales.
El puente de Zatoka tiene valor estratégico porque la región de Odesa sigue siendo una pieza central para el acceso ucraniano al mar Negro, las rutas del Danubio y la conexión con el suroeste del país. Los ataques contra esta infraestructura buscan dificultar movimientos logísticos, transporte de material y circulación entre áreas costeras, en un momento en que Rusia mantiene presión sobre los puertos y Ucrania intenta preservar sus corredores de exportación y abastecimiento.


