La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El Kremlin ha confirmado que existen contactos activos para organizar un encuentro trilateral entre el presidente ruso, Vladímir Putin, el presidente estadounidense, Donald Trump, y el presidente chino, Xi Jinping, aprovechando la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) que se celebrará en Shenzhen, China.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, explicó a un corresponsal de la cadena Vesti que «hay un cierto intercambio de señales que confirma la disposición a celebrar tal reunión» y que «también hay un intercambio de puntos de vista a través de canales diplomáticos sobre lo que podría estar en la agenda». Peskov precisó además que, al ser China el país anfitrión de la cumbre, Pekín desempeña «el papel principal» en la organización del posible encuentro.
La noticia llega después de que el asesor presidencial ruso Yuri Ushakov señalara previamente que tanto Putin como Trump están interesados en participar en los actos de la cumbre en China, abriendo la puerta a un cara a cara bilateral o, eventualmente, a este formato trilateral con Xi Jinping.
El contexto en el que se mueven estos contactos está marcado por la guerra en Ucrania. Según trascendió, buena parte de una reciente llamada telefónica entre Putin y Trump giró en torno a la búsqueda de una salida al conflicto, y el propio Trump llegó a afirmar que la guerra «se resolverá pronto». Paralelamente, el enviado estadounidense Steve Witkoff tendría previsto viajar a Moscú para abordar la cuestión, en lo que la administración estadounidense entiende como una ventana para lograr un avance diplomático antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos.
La cumbre de la APEC es el foro que reúne cada año a las principales economías de la cuenca del Pacífico —incluidas Estados Unidos, China, Rusia y otras veinte economías— para tratar asuntos de comercio e inversión. Que sea China quien organice el encuentro y lleve, según el propio Kremlin, «el papel principal» en su preparación, resulta significativo en un momento en que Pekín trata de proyectarse como mediador entre Washington y Moscú, al tiempo que refuerza su propio peso en la arquitectura de seguridad global.
Ni la Casa Blanca ni el Gobierno chino han confirmado todavía de manera oficial la celebración de este encuentro trilateral, por lo que la información disponible procede, de momento, únicamente de fuentes rusas. Habrá que esperar a ver si Washington y Pekín ratifican estos contactos y si la cumbre llega a materializarse en los términos que describe el Kremlin.


