La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que el transporte de petróleo a través del estrecho de Ormuz ha recuperado casi el 80% de los niveles previos al conflicto con Irán, en declaraciones al diario griego Kathimerini. «Los envíos de petróleo por la ruta sur, que despejamos de minas, ya han alcanzado casi el 80% de los niveles previos al conflicto. El único país que no puede enviar petróleo con regularidad desde Oriente Medio es Irán, cuyos suministros han sido completamente bloqueados o detenidos por el bloqueo», aseguró Rubio.
El estrecho de Ormuz es el paso marítimo entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán por el que circula, según cifras citadas en la entrevista, cerca del 25% del comercio mundial de petróleo y un 20% del de gas natural licuado. Su control ha sido durante décadas un punto crítico para la seguridad energética global, y cualquier bloqueo —real o amenazado— tiene efectos inmediatos en los precios internacionales del crudo.
Estados Unidos e Israel lanzaron operaciones militares contra Irán el 28 de febrero. En junio, Washington y Teherán firmaron un memorando de entendimiento para un cese inmediato de hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano. Sin embargo, en la noche del 8 de julio, Estados Unidos reanudó ataques a gran escala contra Irán, acusando a Teherán de violar los términos del acuerdo en relación con el propio estrecho de Ormuz.
Según la información disponible, la administración estadounidense habría dado después señales de poner fin al uso de fuerza militar a gran escala contra Irán, desplazando su estrategia hacia un intento de asfixia económica mediante sanciones.
El relato de Rubio llega en un contexto de maniobras paralelas en el mercado petrolero. Según la agencia Bloomberg, Arabia Saudí negocia suministros de petróleo mediante un sistema de «transbordo»: la petrolera estatal Saudi Aramco habría permitido a algunos compradores transferir crudo de un buque a otro frente a las costas de India, una práctica que suele usarse para diluir el origen de las cargas y sortear controles o sanciones.
En paralelo, ejecutivos de grandes petroleras mantienen el interés inversor en la región pese a la guerra: el consejero delegado de la francesa TotalEnergies, Patrick Pouyanné, considera que Oriente Medio sigue ofreciendo el petróleo más barato del mundo, según un diario citado en los despachos disponibles.
La versión de Rubio —que atribuye en exclusiva a Irán la incapacidad de exportar con normalidad— no ha sido contrastada de forma independiente en esta información, y procede de una entrevista concedida por el propio funcionario estadounidense, por lo que conviene leerla como la posición oficial de Washington en una disputa donde Irán sostiene un relato distinto sobre el origen y la responsabilidad del bloqueo.
Una revista citada en los despachos disponibles apunta además a que Donald Trump podría ordenar un nuevo ataque contra Irán antes de las elecciones al Congreso de Estados Unidos, aunque se precisa que no existe todavía una decisión final al respecto. Esa posibilidad mantiene abierta la incertidumbre sobre la estabilidad del tránsito petrolero que Rubio presenta como recuperado.


