Kushner plantea inversiones para ampliar los Acuerdos de Abraham

Marruecos y Siria aparecen en una agenda que mezcla diplomacia, capital privado e Israel


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Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.

Jared Kushner, yerno de Donald Trump y fundador de Affinity Partners, ha defendido públicamente la creación de paquetes económicos de inversión para países que puedan sumarse a los Acuerdos de Abraham, el marco impulsado por Washington para normalizar relaciones entre Israel y distintos Estados islámicos sunitas.

La declaración procede de una intervención difundida por Smashi Business, en la que Kushner afirmó que su firma estudia oportunidades para invertir en países ya incorporados a los acuerdos, pero también en aquellos que podrían unirse en el futuro. En ese contexto, mencionó la posibilidad de preparar un paquete para Siria si Damasco llegara a integrarse en ese marco diplomático, aunque admitió que existen “complicaciones” en el escenario sirio.

El movimiento se produce mientras Trump intenta vincular la negociación con Irán a una ampliación de los Acuerdos de Abraham. Según Reuters, el presidente estadounidense pidió a Arabia Saudí, Catar, Pakistán, Turquía, Egipto y Jordania que se incorporen en bloque a ese esquema de normalización con Israel, aunque Pakistán rechazó la propuesta y otros gobiernos no habían dado una respuesta pública favorable.

El caso tiene una lectura especialmente relevante para España por la presencia de Marruecos en la arquitectura de los Acuerdos de Abraham. Rabat normalizó sus relaciones con Israel en 2020, dentro de un proceso que también incluyó a Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Sudán. Para Madrid, cualquier refuerzo económico, tecnológico o militar del eje Washington-Tel Aviv-Rabat tiene efectos indirectos en el equilibrio del Magreb, el Estrecho de Gibraltar, Canarias, Ceuta, Melilla y el expediente del Sáhara Occidental.

La novedad no es solo diplomática. Kushner no habla desde una cancillería, sino desde el espacio empresarial. Esa doble condición —actor familiar del entorno presidencial y gestor de capital privado— introduce una zona delicada entre política exterior, normalización regional e intereses financieros. La cuestión central es si los incentivos económicos operan como instrumentos de estabilización o como mecanismos de presión para reordenar alianzas regionales alrededor de Israel.

En el plano regional, Siria aparece como un objetivo mucho más complejo. El país sigue condicionado por sanciones, fragmentación territorial, presencia militar extranjera y una relación históricamente hostil con Israel. La sola posibilidad de un paquete de inversión condicionado a su entrada en los Acuerdos de Abraham muestra hasta qué punto Washington intenta convertir la reconstrucción económica y el acceso a capital en herramientas de negociación geopolítica.

Los Acuerdos de Abraham fueron concebidos como una serie de pactos bilaterales promovidos por Estados Unidos para normalizar relaciones entre Israel y países árabes. El Middle East Institute recuerda que los primeros acuerdos fueron firmados en septiembre de 2020 por Israel con Emiratos y Baréin, seguidos por Marruecos y Sudán, aunque el proceso sudanés quedó condicionado por su crisis interna.

Para la Iberofonía, el punto sensible está en Marruecos. La profundización de su vínculo con Israel y Estados Unidos no solo afecta al tablero de Oriente Próximo, sino también al flanco sur español. La cooperación en defensa, ciberseguridad, energía, vigilancia fronteriza o infraestructuras puede alterar correlaciones de poder muy próximas a territorio español.

El episodio confirma una tendencia de fondo: la diplomacia estadounidense en Oriente Próximo ya no se limita a tratados, embajadas o compromisos de seguridad. Opera también mediante fondos de inversión, promesas de reconstrucción, acceso a mercados y paquetes económicos condicionados. En ese terreno, Kushner vuelve a situarse en una posición donde confluyen capital privado, influencia familiar y estrategia exterior de Washington.

Fuentes:
Reuters, Smashi Business, Middle East Institute, Associated Press.

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