La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
La tensión en el estrecho de Ormuz ha vuelto a escalar. La Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), rama de élite de las fuerzas armadas de Irán, informó este jueves de un ataque contra el MT Sunshine, un gran buque cisterna de gas licuado que intentaba cruzar el estrecho. Según el comunicado del CGRI, recogido por la agencia iraní IRNA, el buque fue alcanzado mientras trataba de transitar «por una ruta no autorizada en la parte sur del estrecho de Ormuz».
El estrecho de Ormuz es el paso marítimo entre el Golfo Pérsico y el mar de Omán por el que circula cerca de una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo. Cualquier incidente allí tiene impacto inmediato en los mercados energéticos globales.
La agencia Fars informó además de que varios petroleros habían chocado con minas navales en la zona, sin que se conozca por el momento el número exacto de buques afectados ni se hayan reportado víctimas.
El episodio se produce mientras, según reveló The New York Times, el Pentágono prepara la reanudación de acciones militares contra Irán, incluidos planes para bombardear instalaciones de almacenamiento de misiles y drones en territorio iraní. Washington y Teherán mantienen una escalada de tensión que se remonta a los ataques de junio contra instalaciones nucleares iraníes.
En paralelo, dos drones atacaron sedes de la oposición iraní en el Kurdistán iraquí, según informaron medios de la región, sin que se tenga constancia hasta ahora de muertos o heridos.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, agradeció a Vladímir Putin la postura de Rusia sobre el conflicto en Oriente Medio, destacando que el mandatario ruso «siempre se opone al unilateralismo». Ambos líderes se reunieron al margen de la cumbre de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), donde Putin señaló que el comercio entre Rusia e Irán creció un 21% en 2025, una tendencia que se mantiene en los primeros siete meses del año.
El contexto regional se agrava con otros frentes abiertos: un ataque contra el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad dejó tres muertos y varios heridos, entre ellos un piloto de la aerolínea estatal Saudia, cuya aeronave resultó dañada en tierra. El movimiento rebelde yemení Ansar Allah (hutíes) reivindicó nuevos ataques contra ese mismo aeropuerto y contra el aeropuerto de Najran y una base aérea en Khamis Mushait.
La escalada en Ormuz se enmarca en una dinámica más amplia de confrontación entre Irán y Estados Unidos, con Arabia Saudí y sus infraestructuras críticas como objetivo recurrente de actores regionales vinculados a Teherán, y con Rusia reforzando su alineamiento político y comercial con el régimen iraní frente a la presión occidental.
La pregunta que queda abierta es si el ataque al MT Sunshine y las minas en Ormuz son un incidente aislado o el preludio de una confrontación naval de mayor escala, justo cuando Washington ultima sus propios planes militares contra Irán.


