Irán ataca el portaaviones USS Abraham Lincoln

EEUU despliega al menos cuatro bombarderos estratégicos B-2 Spirit


La escalada militar abierta el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán ha entrado en una fase de confrontación directa que ya afecta a varios Estados del Golfo y a activos navales estratégicos. El elemento más sensible de la jornada es la declaración iraní de ataque contra un portaaviones estadounidense en el Golfo Pérsico, extremo que Washington niega en cuanto a su efectividad.

El 28 de febrero, fuerzas estadounidenses e israelíes iniciaron bombardeos contra infraestructuras militares iraníes, incluidas posiciones en Teherán. Autoridades iraníes confirmaron posteriormente la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, tras los ataques. Teherán declaró 40 días de luto y anunció una respuesta. Israel sostuvo haber eliminado a 40 mandos militares iraníes en la primera oleada de bombardeos.

En la mañana del 1 de marzo, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica anunció el inicio de una operación de represalia a gran escala, con lanzamiento de misiles balísticos y drones contra objetivos estadounidenses e israelíes en la región. Kuwait informó de la interceptación de 97 misiles y 283 drones; Emiratos Árabes Unidos comunicó la neutralización de 167 misiles y 541 drones desde el inicio de la escalada, confirmando víctimas y daños materiales. En Israel se registraron muertos y heridos por impactos de cohetes.

En este contexto, el CGRI afirmó haber lanzado cuatro misiles balísticos contra el portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln, presentando la acción como un impacto efectivo. Fuentes estadounidenses citadas por medios internacionales y atribuidas al mando central norteamericano sostienen, por el contrario, que los misiles no alcanzaron el buque .

A esta hora, existe confirmación de lanzamiento iraní dirigido hacia el grupo de combate del portaaviones, pero no hay verificación independiente de impacto o daños estructurales en el USS Abraham Lincoln. La divergencia entre la versión iraní y la estadounidense constituye el principal punto de fricción informativa de la jornada.

Paralelamente, medios estadounidenses informaron del despliegue de al menos cuatro bombarderos estratégicos B-2 Spirit para atacar instalaciones subterráneas de misiles en territorio iraní. Israel anunció la movilización de 100.000 reservistas, ampliando su capacidad operativa. Moscú y Pekín solicitaron desescalada inmediata y retorno a canales diplomáticos, mientras varios países de la región cerraron temporalmente su espacio aéreo.

El conflicto ya tiene consecuencias económicas y estratégicas: se vigila el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz y analistas energéticos advierten de posibles incrementos significativos en los precios del gas si se interrumpe el flujo de GNL.

La situación permanece abierta, con intercambio de ataques en curso y riesgo de ampliación regional del conflicto.

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