La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El Ejército yemení ha tomado el control de zonas cercanas al estrecho de Bab al-Mandeb y del aeropuerto de Dhubab, en el oeste de la gobernación de Taiz, según ha anunciado el portavoz militar, coronel Majed Al-Nuzaili. Según su relato, difundido por la agencia estatal yemení SABA, las fuerzas gubernamentales lanzaron una operación a gran escala bautizada «Amanecer de Yemen», en la que las brigadas Al-Malika (Gigantes) y Dar al-Watan (Escudo de la Patria) se hicieron con el control de la zona.
Al-Nuzaili sostiene que las tropas gubernamentales ejecutaron una maniobra de flanqueo contra las posiciones de los hutíes (movimiento Ansar Allah), lo que permitió cortar la carretera que une Dhubab con el puerto de Mokha y establecer control de fuego sobre ella. Según el portavoz, cientos de combatientes rebeldes quedaron atrapados en Dhubab y fueron instados a rendirse, aunque algunos lograron escapar en barco. Estas cifras y el desarrollo de la operación proceden únicamente de la versión oficial del Ejército yemení; los hutíes no han confirmado este relato en la información disponible.
La noticia se produce en el marco de la guerra civil yemení, que enfrenta desde 2014 al Gobierno reconocido internacionalmente —respaldado en distintas fases por una coalición liderada por Arabia Saudí— con los hutíes, que controlan buena parte del norte del país, incluida la capital, Saná. El estrecho de Bab al-Mandeb, que separa la península arábiga del Cuerno de África, conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y es uno de los pasos marítimos más estratégicos del planeta: por él transita una parte sustancial del comercio entre Asia, Europa y el Mediterráneo a través del canal de Suez.
Su control ha ganado relevancia añadida desde que los hutíes comenzaron a atacar buques comerciales y militares en el mar Rojo en apoyo a Gaza, lo que ha afectado al tráfico marítimo internacional y ha llevado a Estados Unidos y Reino Unido a realizar operaciones militares contra posiciones hutíes. En paralelo a este episodio, los propios hutíes han declarado haber obligado a cazas F-15 saudíes a abandonar el espacio aéreo sobre Taiz, una versión igualmente no verificada de forma independiente.
Las autoridades yemeníes han anunciado además el inicio de una operación militar más amplia con el objetivo declarado de «liberar» la capital, Saná, en manos hutíes desde 2014. De confirmarse un avance sostenido hacia Bab al-Mandeb, el episodio añadiría un frente más de inestabilidad a una de las rutas comerciales y energéticas más sensibles del mundo, en un momento en que el mar Rojo ya arrastra meses de tensión por los ataques hutíes a la navegación internacional.


