La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El Gobierno de Cuba denunció de forma inmediata el ataque armado lanzado por Estados Unidos contra territorio de Venezuela, al que calificó como un acto de «terrorismo de Estado» y una «gravísima agresión militar» contra un país soberano.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, reaccionó públicamente a través de su cuenta oficial en la red social X tras conocerse los ataques registrados durante la madrugada en varias zonas del país bolivariano. En su mensaje, exigió una respuesta urgente de la comunidad internacional ante lo que definió como una acción criminal contra Venezuela.
Según el comunicado difundido por las autoridades venezolanas y citado por el Ejecutivo cubano, los ataques alcanzaron instalaciones militares y civiles en los estados de Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira, lo que llevó al Gobierno venezolano a activar planes de defensa integral y a decretar el estado de Conmoción Exterior, en el marco del derecho a la legítima defensa reconocido por la Carta de las Naciones Unidas.
Díaz-Canel advirtió de que la ofensiva supone una amenaza directa al equilibrio regional y afirmó que «nuestra Zona de Paz está siendo brutalmente asaltada», denunciando lo que describió como una escalada militar prolongada. En ese contexto, vinculó los ataques a un despliegue previo de fuerzas estadounidenses en el Caribe, que habría incluido maniobras militares y un bloqueo naval y aéreo contra Venezuela en semanas recientes.
La condena fue respaldada por los principales dirigentes del Estado cubano. El presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esteban Lazo Hernández, y el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, se sumaron a la denuncia en términos “enérgicos”, calificando la operación como una agresión injustificada contra un Estado soberano.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, afirmó que las «acciones bélicas contra Caracas y otras localidades son actos cobardes» y subrayó que Venezuela no ha agredido a Estados Unidos ni a ningún otro país, rechazando así cualquier justificación para el uso de la fuerza.
Desde La Habana, las autoridades cubanas reiteraron su llamamiento a una movilización inmediata de los mecanismos multilaterales, incluida la actuación de Naciones Unidas, con el objetivo de frenar la escalada militar, restaurar el respeto al derecho internacional y preservar la estabilidad regional ante un conflicto que, según el Gobierno cubano, supone un precedente de extrema gravedad en el escenario geopolítico actual.


