China reordena el poder global desde la economía real

La diplomacia de las infraestructuras frente al imperio del dólar


Jaime Díez Jaime Díez

(España) Pasó su infancia en Barcelona y se trasladó a Madrid con su familia, donde terminó sus estudios. Hispano. Miembro de las Vanguardias Iberófonas, maestro de obras, en continua formación en economía, materialismo político y análisis geopolítico.

El orden mundial no se define por ideologías abstractas, sino por relaciones materiales: modos de producción, fuerzas productivas y estructuras de clase.
China ha entendido esto, priorizando la industrialización y el desarrollo de sus fuerzas productivas como base de su poder geopolítico.

La transición de China de una economía agraria a una potencia industrial (40% de la manufactura global) no es “milagro”, sino resultado de un proyecto realista: planificación estatal, inversión en infraestructura y absorción crítica de tecnología. El PIB per cápita se multiplicó por 25 desde 1990.
La Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) reconfigura las relaciones materiales globales: corredores ferroviarios, puertos y redes energéticas integran a Asia, África e Hispanoamérica.

La desdolarización es un fenómeno que se circunscribe dentro de la dialéctica de clases, estados e Imperios a escala global. BRICS+, que agrupa a 40% de la población mundial, impulsa intercambios en monedas nacionales. El petroyuan y los swaps cambiarios debilitan el monopolio del dólar como herramienta de extracción capitalista.

Esto no es “poder blando”, sino creación de interdependencias productivas que desafían la división internacional del trabajo diseñada por el capital anglo. Es la integración mundial de la producción como paradigma triturador de un poder que se ha mantenido durante 200 años.

Mientras EU depende del capital financiero (62% de su PIB es sector FIRE*), China invierte el 30% del PIB en industria, 143 mil millones CNY en semiconductores y lidera en energías limpias (70% de los paneles solares globales y el 89,2% de la producción de baterías para vehículos eléctricos, según Interact Analysis). La productividad, no la especulación ni la rapiña, mueve su economía. Realpolitik basada en economía real.

En Ucrania, la UE y RU apuestan por la guerra como negocio (ventas de armas de EU aumentaron 49% en 2023). China, en cambio, propone negociaciones y critica la OTAN: entiende que la expansión militar es síntoma de la crisis del capitalismo central. Es la paz productiva frente a la inestabilidad.

Las sanciones de EU son un arma de un tardo imperio en decadencia: Tratan de frenar a China bloqueando ASML o Huawei. Pero la innovación responde: SMIC produce chips de 7nm y el yuan digital tiene 260 millones de usuarios. La tecnología ahora está al servicio del desarrollo de las fuerzas productivas, no del rentismo. Tecnología soberana frente a un Elysium estéril.

El gasto militar de EU(886 mil millones $ en 2023) refleja su parasitismo: ha sostenido su hegemonía mediante destructividad, asedios y bloqueos. China invierte en trenes de altísima velocidad (red de más de 40.000 km) y redes 5G (2,3 millones de estaciones base). Desarrollo infraestructural >> bases militares. Inversión productiva frente a la inversión en parques temáticos y propaganda paroxística.

El imperio chino(SCO, RCEP) construye instituciones: bancos de desarrollo, estándares técnicos y cadenas de suministro no alineadas con el FMI o el Banco Mundial. Es la diplomacia de los hechos, no de las promesas incumplidas, como ha sido hasta ahora. Nuevas instituciones frente a chiringuitos sin fondo.

La pugna China vs EU no es un “choque de civilizaciones”, sino un conflicto entre modelos político-económicos. Uno apuesta por el desarrollo de fuerzas productivas para su propio beneficio que alimenta una cooperación entre China y el llamado Sur Global; el otro, por la financiarización, el parasitismo extractivo-extravagante y la guerra.

El futuro es, circunstancialmente, tripolar, con tendencia a medio plazo a la unipolaridad, dado que la base del unilateralismo anglo se agota y porque Rusia, de momento, solo puede hacer sombra a EU, con una India emergente.

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