Irán denuncia incendios en once petroleros en el estrecho de Ormuz desde octubre

El Cuerpo de Guardianes de la Revolución vincula los incidentes con la visita del jefe del Mando Central de EE. UU. a la zona, clave para el comercio mundial de crudo


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Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.

La Armada del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), fuerza militar iraní encargada de vigilar las aguas del Golfo Pérsico, ha denunciado que once petroleros que incumplían las normas de tránsito por el estrecho de Ormuz se han incendiado desde el 25 de octubre, y que algunos de esos buques llegaron a hundirse.

Según el comunicado difundido por la Armada del CGRI en la red social X, la coincidencia temporal no es casual: el 25 de octubre fue también el día en que Bradley Cooper, comandante del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), realizó lo que el propio CGRI calificó de «visita demostrativa» al estrecho de Ormuz. El CENTCOM es la estructura militar estadounidense responsable de las operaciones en Oriente Medio, Asia Central y parte del norte de África.

El estrecho de Ormuz es el paso marítimo situado entre Irán y la península arábiga que conecta el Golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo. Por sus aguas transita en torno a una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo, lo que convierte cualquier incidente en la zona en un asunto de primer orden para los mercados energéticos globales. Irán controla la orilla norte del estrecho y ha amenazado en repetidas ocasiones con cerrar el paso en caso de escalada militar con Estados Unidos o Israel.

El propio CGRI informó además de que un superpetrolero chocó contra una mina en el estrecho de Ormuz, según su versión, tras apagar sus sistemas de posicionamiento y navegación, lo que provocó su explosión. No se han ofrecido detalles sobre la matrícula del buque, su operador ni el origen de la carga, y la información procede en exclusiva de fuentes militares iraníes, sin confirmación independiente disponible hasta el momento.

Ninguna fuente occidental, de la industria naviera o de organismos marítimos internacionales ha corroborado de manera independiente ni el número de incidentes ni sus causas. La versión conocida hasta ahora procede exclusivamente del CGRI, una de las partes con intereses directos en la disputa por el control del estrecho, por lo que la atribución de los incendios a una represalia relacionada con la presencia militar estadounidense debe tomarse como una afirmación de Teherán, no como un hecho verificado.

El episodio se produce en un contexto de tensión sostenida entre Irán y Estados Unidos en el Golfo Pérsico, agravada en los últimos años por los sucesivos ciclos de sanciones, los incidentes con petroleros y las disputas en torno al programa nuclear iraní. Washington mantiene una presencia naval permanente en la región para garantizar, según su versión, la libertad de navegación; Teherán la interpreta como una injerencia en sus aguas de influencia directa.

Por ahora no hay constancia de que Estados Unidos haya respondido públicamente a las acusaciones del CGRI, ni de que se haya abierto alguna investigación internacional sobre el hundimiento de los petroleros mencionados.

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