Operaciones militares en Ormuz interrumpen el 20% del suministro mundial de petróleo

Estados Unidos e Israel afectan el tránsito en el Estrecho de Ormuz desde principios de marzo


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Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.

La suspensión del transporte marítimo a través del Estrecho de Ormuz, provocada por las operaciones militares conjuntas de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha generado la mayor interrupción registrada en la distribución global de petróleo. Un análisis de la empresa Rapidan Energy Group estima que cerca del 20% del suministro mundial se ha visto afectado, superando las cifras de la Crisis de Suez (1956) y la Guerra del Golfo (1990-1991).

Según los informes, esta interrupción afecta tanto a la salida de crudo desde los países del Golfo Pérsico como a la capacidad de respuesta de los productores con reservas estratégicas, dejando un “mercado sin un colchón significativo”. La disminución de la oferta ha incrementado la presión sobre los precios, y la única respuesta a corto plazo podría ser una reducción forzada de la demanda mundial para equilibrar el mercado.

El General de División Ebrahim Jabari, del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán, advirtió el 2 de marzo sobre la posible interrupción efectiva del paso por el Estrecho en respuesta a acciones militares estadounidenses e israelíes. Sin embargo, días después Abbas Araghchi, ministro de Asuntos Exteriores de Irán, indicó que el estrecho no estaba formalmente cerrado, aunque el tránsito de buques y petroleros se había reducido drásticamente por temor a ataques.

El Estrecho de Ormuz es un punto estratégico para el comercio internacional de energía, ya que por él transita aproximadamente el 20% del petróleo exportado mundialmente. La falta de alternativas logísticas inmediatas y el riesgo de escalada militar mantienen la percepción de vulnerabilidad en el mercado energético global. Las previsiones apuntan a que las reservas estratégicas estadounidenses no serán suficientes para cubrir la demanda en esta crisis, lo que aumenta la preocupación por la estabilidad económica internacional.

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