Burkina Faso en tensión

Fracasa un intento de golpe en el Sahel


Adrián Sánchez Sallán Adrián Sánchez Sallán

(España) Editor en La Iberofonía, especialista en defensa y geopolítica. Combina su profesión como técnico en procesos industriales con sus estudios en el programa de Experto Universitario en Materialismo Político en el Instituto Beatriz Galindo – La Latina. Es portavoz del Ateneo Iberófono Juan Latino.

El gobierno de Burkina Faso informó que las fuerzas de seguridad desmantelaron un intento de golpe de Estado dirigido contra el presidente de transición, Ibrahim Traoré, en la madrugada del 3 de enero de 2026. Según las autoridades, varias personas fueron detenidas en el marco de la operación preventiva, entre ellas militares y civiles presuntamente implicados en la conspiración.

De acuerdo con el comunicado oficial, el plan habría incluido ataques contra altos mandos militares y la toma de infraestructuras estratégicas en la capital, Uagadugú, con el objetivo de desestabilizar al gobierno y provocar un colapso institucional. Las autoridades señalaron que la intervención temprana de los servicios de seguridad permitió neutralizar la amenaza antes de que se produjeran enfrentamientos de mayor magnitud.

El gobierno no precisó el número exacto de detenidos ni los cargos formales que enfrentarán, aunque indicó que la investigación sigue en curso. Asimismo, afirmó que algunos de los implicados tendrían vínculos con sectores militares desplazados del poder en anteriores cambios de gobierno, extremo que no ha sido confirmado de manera independiente por agencias internacionales.

Tras el anuncio del intento de golpe frustrado, se registraron concentraciones de apoyo al presidente Traoré en distintos puntos de Uagadugú, según imágenes difundidas por medios locales y redes sociales. Las movilizaciones transcurrieron sin incidentes graves, de acuerdo con las autoridades.

Burkina Faso se encuentra bajo un régimen de transición militar desde octubre de 2022, cuando Ibrahim Traoré asumió el poder tras un golpe que depuso al entonces líder de la junta, Paul-Henri Sandaogo Damiba. Desde entonces, el país ha atravesado un periodo de inestabilidad política y de seguridad, marcado por la persistencia de la violencia armada yihadista y por tensiones internas dentro de las fuerzas armadas.

El intento de golpe se produce en un contexto regional complejo. Burkina Faso forma parte del Sahel, una región de África occidental que en los últimos años ha experimentado múltiples cambios de gobierno por vía militar, así como un deterioro de las relaciones con varios países occidentales. En paralelo, algunos gobiernos de la región han buscado reforzar su cooperación mutua y redefinir sus alianzas internacionales.

Hasta el momento, no se han producido pronunciamientos oficiales de organismos regionales o internacionales sobre el intento de golpe en Burkina Faso. Tampoco se ha confirmado si el episodio tendrá impacto inmediato en el calendario de transición política anunciado por las autoridades de Uagadugú.

El gobierno burkinés aseguró que la situación se encuentra bajo control y que las instituciones continúan funcionando con normalidad. No obstante, analistas señalan que el episodio pone de relieve las fracturas persistentes dentro del aparato estatal y militar, así como la fragilidad del proceso de estabilización en el país.

Las autoridades indicaron que ofrecerán información adicional a medida que avancen las investigaciones y reiteraron su llamado a la calma a la población.

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