Juan Lacomba
(España) Editor de la Iberofonía, es licenciado en Derecho y en Relaciones Laborales. Sindicalista y delegado electo desde 2012, actualmente vicepresidente del Comité de Empresa del Ayuntamiento de Sagunto, Valencia. Es además formador y técnico superior en Salvamento y Socorrismo.
Aporta un profundo conocimiento del ámbito laboral, la negociación colectiva y las relaciones laborales en la administración pública.
Caracas, Bogotá, Buenos Aires y ciudades europeas registran protestas masivas contra la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro, en actos organizados por grupos sociales, partidos y sindicatos para este fin de semana. En la capital venezolana y en varias urbes de Hispanoamérica y Europa, manifestantes se reunieron en plazas públicas y frente a representaciones diplomáticas estadounidenses para rechazar la acción militar y exigir respeto al derecho internacional y la soberanía venezolana.
En Caracas, miles se concentraron en el centro de la ciudad y en puntos emblemáticos para condenar los ataques aéreos y la detención de Maduro por fuerzas estadounidenses. Voceros de organizaciones civiles y partidarias del Gobierno venezolano llamaron a la unidad nacional y a la solidaridad internacional, denunciando lo que calificaron de agresión externa.
En Bogotá, capital de Colombia, cientos de personas marcharon frente a la embajada de Estados Unidos para expresar su rechazo a las acciones militares, bajo consignas que pedían el cese de la intervención y la resolución pacífica del conflicto. Movimientos estudiantiles y sindicatos lideraron el acto en solidaridad con el pueblo venezolano y en defensa de los principios de no intervención consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.
En Buenos Aires, Argentina, organizaciones no gubernamentales, sindicatos y grupos estudiantiles convocaron una marcha desde la Universidad de Buenos Aires hasta la embajada estadounidense, donde los manifestantes exigieron el fin de la presión militar y diplomática sobre Venezuela y pidieron diálogo y paz en la región.
También se registraron movilizaciones en Montevideo, Uruguay y Santiago de Chile, donde colectivos sociales convocaron concentraciones frente a sedes diplomáticas para repudiar la intervención y reclamar el respeto a la autodeterminación de los pueblos iberófonos. En varios casos, los concentrados leyeron comunicados que instaban a los gobiernos regionales a actuar en foros multilaterales contra la agresión.
En ciudades europeas como Madrid, Barcelona y París, manifestantes se reunieron frente a consulados y plazas céntricas, ondeando banderas de Venezuela y pancartas con mensajes de rechazo a la intervención militar estadounidense. En Barcelona, unas 4000 personas expresaron su repulsa ante la sede consular de Estados Unidos; en Valencia alrededor de 2000 frente a la sede del consulado estadounidense, mientras que en Madrid grupos similares se congregaron en la Puerta del Sol, reclamando que se respete el derecho internacional y la soberanía de los Estado
Los llamados a la movilización se producen en un contexto de amplia controversia internacional tras la intervención estadounidense en Venezuela, que ha generado respuestas diplomáticas diversas. Mientras algunos gobiernos de la región criticaron enérgicamente la acción, otros líderes se mostraron más cautos o incluso expresaron apoyo parcial a la remoción de Maduro.
Organizadores de las protestas en Hispanoamérica y Europa señalaron que las concentraciones buscan “poner de manifiesto el rechazo social a cualquier intervención militar externa que, a su juicio, vulnera principios legales internacionales y amenaza la estabilidad regional”, según declaraciones difundidas por varias plataformas de redes sociales y comunicados de prensa.
Además de las marchas en las capitales, diversas plazas y avenidas secundarias de ciudades como Quito, Lima y Ciudad de México tuvieron actos de menor escala, en los que grupos de activistas y ciudadanos expresaron su solidaridad con Venezuela y su oposición a la presencia militar estadounidense en asuntos internos del país caribeño.
Las movilizaciones continuarán en los próximos días, con convocatorias que incluyen vigilias, foros y actos culturales en varios países de Hispanoamérica y Europa, en un intento por mantener el foco internacional en la situación venezolana y presionar a los gobiernos para que impulsen soluciones diplomáticas a la crisis.


