La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El movimiento hutí Ansar Alá, que controla buena parte del norte de Yemen, ha reivindicado una serie de ataques contra el aeropuerto internacional King Khalid de Riad, capital de Arabia Saudí, y contra instalaciones de la petrolera estatal Saudi Aramco. El portavoz militar hutí, Yahya Saria, afirmó en un comunicado difundido por Telegram que «las Fuerzas Armadas de Yemen» —denominación que emplean los hutíes para referirse a sus propias tropas— «llevaron a cabo seis operaciones militares utilizando un gran número de misiles balísticos y de crucero, así como vehículos aéreos no tripulados».
Según el relato hutí, tras el ataque al aeropuerto, sus fuerzas golpearon tanques y equipos petroleros de Aramco en Riad, instalaciones cercanas al yacimiento de Khurais y una estación de bombeo en la ciudad de Ad-Dawadimi, en el centro del país. Saria aseguró además que sus fuerzas atacaron un campamento de la Guardia Nacional saudí en Najran, al sur de Arabia Saudí, y que tropas saudíes desplegadas en las provincias yemeníes de Al-Jawf y Marib también fueron blanco de los ataques, con «numerosas bajas» entre los soldados saudíes, según su versión.
La coalición árabe liderada por Arabia Saudí, que apoya al Gobierno yemení reconocido internacionalmente, acusó a los hutíes de atacar el aeropuerto de Riad y prometió, por boca de su portavoz Turki al-Maliki, «una respuesta decisiva a la agresión». Las autoridades de control aéreo saudíes informaron de que el aeropuerto de Riad permanecería cerrado al menos hasta el final del domingo, tras anunciarse inicialmente su reapertura a medianoche. También se reportó la caída de metralla cerca del aeropuerto internacional de Dammam, en el este del país, sin que la coalición ofreciera datos sobre víctimas o daños.
El conflicto armado entre los hutíes y las fuerzas gubernamentales yemeníes respaldadas por Riad se prolonga desde agosto de 2014, cuando el movimiento tomó la capital, Saná. Según la información disponible, en julio de este año los hutíes declararon un bloqueo naval contra Arabia Saudí y atacaron varios petroleros saudíes, y a principios de agosto lanzaron una ofensiva que les permitió tomar el control de la ciudad portuaria de Mocha y zonas del estrecho de Bab el-Mandeb, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de petróleo entre el mar Rojo y el océano Índico. El 4 de octubre, las fuerzas gubernamentales yemeníes anunciaron el inicio de una operación militar a gran escala para recuperar los territorios bajo control hutí.
Estos nuevos ataques se producen en un contexto regional marcado también por la tensión en el estrecho de Ormuz, donde un superpetrolero habría chocado con una mina, según atribuyó el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán, que señaló que el buque había desactivado sus sistemas de posicionamiento antes del incidente. Ninguno de estos datos ha podido ser contrastado de forma independiente más allá de las versiones de las partes implicadas, por lo que deben leerse como declaraciones atribuidas y no como hechos verificados por terceros.


