Cylus, la empresa israelí que probó tecnología ferroviaria en Madrid mientras su socio recibía un contrato de 94 millones de Adif

La compañía israelí ensayó sistemas de ciberseguridad junto a la multinacional francesa Thales en 2021. Un documento sobre las pruebas realizadas posteriormente en una red ferroviaria europea contiene indicios que apuntan a Adif como posible cliente, aunque esa relación no está confirmada


Jaime Goig Jaime Goig

(España) Presidente del Ateneo Iberófono Juan Latino, político, comunicador y escritor con amplia experiencia en medios (Onda Cero, El País…). Ha sido director de comunicación en varias empresas españolas y ha desarrollado proyectos en sectores donde compiten marcas como Apple o Google. Su trayectoria combina información, narrativa y producción audiovisual. Actualmente estudia diversas disciplinas en el Instituto Beatriz Galindo – La Latina. Es editor en La Iberofonía.

Una empresa israelí especializada en proteger los sistemas informáticos ferroviarios, una multinacional francesa que recibió casi 94 millones de euros para modernizar la seguridad de los trenes españoles y un cliente europeo cuya identidad permanece oculta. Son los tres elementos de una investigación documental que plantea interrogantes sobre la posible participación de tecnología israelí en las infraestructuras ferroviarias españolas.

La protagonista es Cylus, una compañía con sede en Tel Aviv que desarrolla sistemas de ciberseguridad para ferrocarriles. Su socio tecnológico es Thales, multinacional francesa especializada, entre otras actividades, en fabricar e instalar sistemas de señalización y protección ferroviaria.

Thales trabaja para Adif, el organismo público responsable de administrar las infraestructuras ferroviarias y gestionar la circulación de trenes en España. Y precisamente en esa relación aparece un hecho que merece especial atención.

En septiembre de 2021, mientras Adif adjudicaba a Thales un contrato de casi 94 millones de euros para modernizar la seguridad de la línea Madrid-Sevilla, Cylus probaba su tecnología en un laboratorio de la multinacional francesa situado en Madrid.

Las pruebas continuaron posteriormente en una red ferroviaria europea en funcionamiento. La identidad del cliente no se hizo pública, pero su descripción coincide extraordinariamente con la de Adif.

¿Qué tecnología desarrolla la empresa israelí?

Los ferrocarriles modernos no funcionan únicamente mediante señales y mecanismos instalados junto a las vías. También utilizan complejas redes informáticas que conectan equipos de señalización, sistemas de protección de trenes y centros de control.

La seguridad de esas comunicaciones resulta fundamental. Una alteración informática puede comprometer la disponibilidad de equipos o dificultar el funcionamiento de instalaciones esenciales.

Cylus desarrolla una plataforma denominada CylusOne, destinada a supervisar esas redes, identificar los dispositivos conectados y detectar posibles ataques informáticos.

Conviene aclarar un aspecto fundamental: no se trata de un sistema que conduzca directamente los trenes, controle su velocidad o decida cuándo deben frenar. Su cometido es vigilar la seguridad informática de los sistemas ferroviarios.

La colaboración con Thales comenzó en 2018, cuando la empresa israelí fue seleccionada para participar en un programa de innovación tecnológica de la multinacional francesa.

Tres años después, ambas compañías realizaron pruebas conjuntas para un importante administrador europeo de infraestructuras ferroviarias.

De Madrid a una red ferroviaria cuyo propietario no se identifica

La propia Cylus explica el proyecto en un documento empresarial elaborado junto a Thales.

Según esa documentación, durante los primeros meses de 2021 se evaluaron los riesgos informáticos existentes en las instalaciones de señalización del cliente.

En septiembre se probó CylusOne en el laboratorio tecnológico de Thales en Madrid. Después se llevó a cabo una instalación experimental en una infraestructura ferroviaria operativa, con una duración prevista de tres meses.

Durante el ensayo, el sistema supervisó comunicaciones de señalización y aplicaciones auxiliares, como videovigilancia y telefonía.

Las compañías presentaron los resultados públicamente durante Rail Live 2022, celebrado en Málaga.

Por tanto, no hablamos únicamente de un acuerdo comercial: Cylus y Thales afirman que su tecnología llegó a desplegarse experimentalmente en una red ferroviaria en funcionamiento.

Lo que sigue sin conocerse es dónde se realizó esa instalación y quién era exactamente el cliente.

La pista que apunta a Adif

El documento de Cylus describe a su cliente como un gran gestor público europeo con aproximadamente 12.000 kilómetros de vías, 1.500 estaciones y más de 1,7 millones de circulaciones ferroviarias anuales.

Las cifras son próximas a las que publica Adif, que contabilizó en 2024 una red de 11.672 kilómetros, 1.448 estaciones y 1,8 millones de circulaciones.

Pero la coincidencia más llamativa aparece en la descripción institucional.

Cylus atribuye a su cliente la misión de operar, gestionar y construir una red ferroviaria inteligente, adaptada al entorno tecnológico, competitivo y sostenible y comprometida con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Es prácticamente la misma formulación que Adif utiliza oficialmente para definir su propia misión.

La semejanza también alcanza a la visión corporativa, donde ambas descripciones hablan de infraestructuras resilientes, sostenibles, seguras e inteligentes, vinculadas a la transición ecológica.

Esto no demuestra que Adif fuera el cliente, pero constituye un indicio documental que merece una explicación.

Los 94 millones de la línea Madrid-Sevilla

El 16 de septiembre de 2021, Adif Alta Velocidad anunció la adjudicación a Thales España de un contrato por 93.832.737 euros, IVA incluido, destinado a renovar las instalaciones de seguridad de la línea Madrid-Sevilla.

El importe sin impuestos ascendía a 77,55 millones.

El proyecto incluía la renovación de la señalización, los equipos de protección ferroviaria y determinadas telecomunicaciones, además de la implantación del sistema europeo ERTMS, destinado a sustituir progresivamente el antiguo LZB.

La coincidencia temporal con las pruebas de Cylus es evidente, pero no existe, actualmente, documentación localizada que demuestre que la empresa israelí participara en este contrato o que su tecnología fuera instalada en esa línea.

Una antigua presidenta de Adif entra en Cylus

La investigación incorpora otro dato significativo.

El 29 de febrero de 2024, Cylus anunció la incorporación de Isabel Pardo de Vera, expresidenta de Adif y exsecretaria de Estado de Transportes, a su consejo asesor.

Pardo de Vera presidió Adif entre 2018 y julio de 2021, durante la preparación de la renovación ferroviaria Madrid-Sevilla. La adjudicación a Thales se produjo después de su salida.

Su posterior incorporación a Cylus está acreditada, pero no demuestra intervención alguna en una posible contratación de la empresa israelí.

¿Por qué es importante aclarar esta relación?

La importancia del asunto reside en saber qué empresas y tecnologías intervienen realmente en la protección informática de las infraestructuras ferroviarias españolas, especialmente cuando existen contratos públicos millonarios relacionados con sistemas esenciales para la circulación.

El accidente ferroviario de Urda ha aumentado la atención sobre el funcionamiento de los sistemas de protección y sobre una modernización de la línea Madrid-Sevilla que todavía estaba en proceso. Y aunque no exista prueba alguna que relacione Cylus con ese accidente lo que sí plantea la documentación son preguntas concretas: ¿Era Adif el cliente europeo descrito por Cylus? ¿Dónde se realizó la instalación experimental? ¿Quién autorizó las pruebas? ¿Se retiró posteriormente la tecnología o continuó utilizándose?

La relación tecnológica entre Cylus y Thales está demostrada. Los contratos de Thales con Adif también. Lo que todavía no se ha podido demostrar es si Adif utilizó en la red ferroviaria española la tecnología de seguridad informática desarrollada por la empresa israelí Cylus, a través de su colaboración con Thales.

Y esa es precisamente la información que todavía no aparece en la documentación pública .

Artículos