Llamado a la alianza de los pueblos Iberoamericanos

Unidad, soberanía y poder propio frente al orden imperial


Yenny Betancur Yenny Betancur

(Colombia) Yenny Betancur Gutiérrez, bacterióloga y laboratorista clínica de la Universidad de Antioquia, con especialización en Administración de Servicios de Salud de la Fundación Universitaria María Cano de Medellín. Se ha desempeñado en el área de procesos y administrativa del laboratorio clínico desde el año 2003. Integrante de la Vanguardia Colombiana de las VIS, actualmente es columnista. Combina su experiencia de vida con sus estudios y la lectura de las ciencias para llevar a cabo el análisis crítico de la realidad mundial.

Durante siglos hemos cargado un yugo impuesto; un yugo que no se ve, pero que se siente en cada deuda, en cada tratado desigual, en cada base militar que vigila nuestros territorios. Ese yugo ha limitado nuestra soberanía, ha condicionado nuestras economías y ha intentado moldear nuestras culturas. Pero hoy, desde Colombia, levantamos la voz para decir: ¡UNÁMONOS!

Colombia no está sola en esta lucha. Somos parte de una historia compartida, de una memoria de resistencia que une a los pueblos Hispano y Luso parlantes. Somos parte de una misma herida colonial, pero también de una misma esperanza de emancipación. Y esa esperanza solo puede hacerse realidad si fortalecemos una alianza Iberoamericana que desafíe la dependencia y construya un futuro común.

Nuestra visión incluye Soberanía económica, no más dependencia de exportaciones primarias. Construyamos cadenas productivas regionales, un mercado común que nos permita decidir sobre nuestros recursos y nuestras economías.

Erijamos una gran Unidad Política, no más negociaciones aisladas y vulnerables. Defendamos posiciones colectivas frente a las presiones externas, con instituciones regionales que coordinen soberanía energética, alimentaria y tecnológica.

Rescatemos nuestra Identidad cultural, no más hegemonía cultural de imperios depredadores y extractivistas. Reivindiquemos nuestras lenguas, hagamos de la educación y la comunicación herramientas de integración y resistencia.

Acabemos con el individualismo liberal protestante, fomentemos la Solidaridad Social, no más pueblos divididos por fronteras impuestas y luchas entre grupúsculos enfrentados por diferencias creadas por la clase burguesa para perpetuar la subordinación. Fortalezcamos redes de cooperación en salud, ciencia y tecnología que respondan a nuestras necesidades, no a las del capital extranjero.

Colombia, por su ubicación estratégica y su diversidad cultural, puede ser puente entre el Caribe, la Amazonía y los Andes. Puede ser el corazón de una integración que una a toda Iberoamérica. Pero para ello debe romper con la subordinación a la hegemonía imperialista, debe dejar de ser pieza de un tablero ajeno y convertirse en actor de su propio destino.

Convocamos a la unión de todos los movimientos de trabajadores, a las comunidades indígenas, a las negritudes, a los sindicatos, a las juventudes, a las mujeres y a todos los pueblos hispano y luso parlantes del planeta a levantar la voz, a exigir que nuestros gobiernos dejen de negociar en soledad y comiencen a construir en conjunto, a recordar que la emancipación no es un sueño abstracto, sino una tarea concreta que requiere organización, conciencia y lucha conjunta.

El yugo imperialista existe, pero también existe nuestra fuerza. Y esa fuerza, cuando se convierte en acción colectiva, puede romper cualquier cadena. La historia nos enseña que los pueblos nunca se resignan. Que siempre encuentran caminos de resistencia. Que siempre levantan banderas de libertad.

La alianza Iberoamericana no es una opción, es una necesidad histórica, la soberanía no se pide, se construye, la emancipación no se sueña, se conquista.

Artículos