Sánchez culpa a Rusia e Israel de la invasión de Ceuta mientras las filtraciones apuntan a Marruecos

Más de 70.000 personas entraron en Ceuta desde Marruecos. Sánchez exculpa a Rabat y culpa a Rusia e Israel de desinformación, mientras Jabaroot apunta a una operación marroquí con presunto respaldo de Estados Unidos e Israel.


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Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.

Más de 70.000 personas entraron desde Marruecos en una ciudad española de apenas 83.595 habitantes y unos 19 km². Sánchez exculpa a Rabat y señala a Rusia e Israel por una supuesta campaña de desinformación, mientras Jabaroot asegura disponer de documentos que apuntarían a una operación planificada desde el aparato marroquí, Lo ocurrido en Ceuta los días 30 y 31 de julio difícilmente puede reducirse a una simple emergencia migratoria. En apenas 48 horas entraron desde Marruecos alrededor de 70.000 personas, una cifra equivalente al 84 % de toda la población ceutí.

Ceuta apenas alcanza los 19 km² y tiene 83.595 habitantes. La magnitud resulta difícil de dimensionar, en dos días penetró irregularmente en territorio español un volumen de personas próximo al de toda la población de la ciudad.

El propio Diccionario de la Real Academia Española define invadir como “irrumpir, entrar por la fuerza” y también como “ocupar anormal o irregularmente un lugar”. Por dimensión y características, hablar de invasión de Ceuta no exige afirmar que se tratase de una invasión militar.

Sin embargo, Pedro Sánchez ha descartado cualquier responsabilidad de Marruecos. El presidente aseguró este lunes que ni las Fuerzas de Seguridad, ni el CNI ni los servicios extranjeros con los que coopera España disponen de información que implique a Rabat. Por el contrario, calificó la colaboración marroquí como “francamente positiva”.

Sánchez dirigió sus acusaciones hacia Rusia e Israel, además de una supuesta “internacional ultraderechista”, a quienes vincula con la difusión de informaciones falsas que habrían animado a miles de personas a dirigirse hacia Ceuta. El Gobierno, sin embargo, no ha hecho públicas las pruebas concretas que demostrarían qué papel desempeñaron Rusia e Israel.

La acusación resulta además geopolíticamente llamativa ya que Moscú y Tel Aviv mantienen importantes intereses enfrentados, especialmente por la alianza estratégica entre Rusia e Irán. Esto no imposibilita que actores de ambos países pudieran amplificar independientemente los mismos contenidos, pero tampoco demuestra quién provocó sobre el terreno la entrada masiva. Porque incluso demostrando la existencia de propaganda extranjera, permanece una cuestión esencial: ¿cómo llegaron decenas de miles de personas hasta una frontera española atravesando territorio marroquí?

Marruecos ya utilizó la frontera como presión en 2021

El interrogante resulta todavía más relevante por los antecedentes. En mayo de 2021, durante el enfrentamiento entre Madrid y Rabat por la hospitalización en España de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, las autoridades marroquíes relajaron la vigilancia y miles de personas pudieron entrar en Ceuta.

Cinco años después, la magnitud ha sido muy superior. Y el contexto territorial tampoco puede ignorarse. Marruecos mantiene su reivindicación sobre Ceuta y Melilla. En plena situación actual, el ministro marroquí de Justicia, Abdellatif Ouahbi, ha vuelto a reclamar los supuestos “derechos históricos y geográficos” de Rabat sobre ambas ciudades y ha pedido negociar su “retorno” a Marruecos. Otro miembro del Gobierno marroquí, el ministro de Asuntos Islámicos Ahmed Tufiq, llegó a referirse a la “lucha sagrada para liberar las ciudades ocupadas”.

España rechaza completamente estas pretensiones. Ceuta y Melilla forman parte integral del territorio español y las reclamaciones marroquíes carecen del respaldo de Naciones Unidas.

Jabaroot asegura tener documentos sobre Ceuta

Mientras Sánchez dirige las acusaciones hacia Rusia e Israel, una enorme filtración golpea al aparato de seguridad marroquí. El colectivo Jabaroot ha publicado datos correspondientes a 70.381 presuntos integrantes de los servicios de seguridad e inteligencia de Marruecos, incluyendo miembros de la DGST y la DGSN.

El grupo asegura además disponer de mensajes entre altos cargos marroquíes y de documentación relacionada directamente con lo sucedido en Ceuta. Según Jabaroot, esos archivos demostrarían que la entrada masiva fue organizada desde estructuras del Estado marroquí. Los hackers han anunciado también que identificarán a quienes, según ellos, “orquestaron” la operación.

Pero parte del material filtrado ya ha generado consecuencias relevantes: al menos cinco miembros acreditados de la Embajada de Marruecos en Madrid aparecen en los archivos difundidos, según el cruce realizado por THE OBJECTIVE con los registros diplomáticos españoles.

Una cuestión de soberanía

Jabaroot ha relacionado además sus acusaciones con los intereses estratégicos de Marruecos en el Estrecho de Gibraltar y ha insinuado la participación de potencias extranjeras, con referencias interpretadas como Estados Unidos e Israel. Esa supuesta participación concreta tampoco está demostrada.

Lo que sí está fuera de discusión es la importancia estratégica del escenario. Ceuta es territorio español, está situada junto a uno de los corredores marítimos más importantes del planeta y Marruecos reclama públicamente su soberanía.

Sánchez acusa a Rusia e Israel sin haber presentado públicamente las pruebas que sustentan esa responsabilidad. Al mismo tiempo, exculpa a Marruecos, un Estado que reivindica el territorio afectado, controla el otro lado de la frontera y ya utilizó la relajación de sus controles como instrumento de presión contra España en 2021.

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